El aumento en el costo de la vida continúa golpeando a miles de familias salvadoreñas, que aseguran que cada vez es más difícil cubrir gastos básicos como alimentación, transporte, salud, vivienda y educación.
Personas consultadas por Radio YSUCA afirmaron que sus ingresos se mantienen iguales o incluso han disminuido, mientras los precios de productos y servicios continúan aumentando.
“Solo alcanza para lo indispensable”, expresaron algunos ciudadanos, quienes aseguran que han tenido que reducir gastos y priorizar únicamente lo necesario para sobrevivir.
Entre las principales preocupaciones señaladas se encuentra el costo del transporte y la dificultad de generar ingresos diarios, especialmente para personas que trabajan en el sector informal.
Algunos trabajadores relataron que deben madrugar y recorrer largas distancias para vender productos y conseguir dinero para alimentación, alquileres y gastos del hogar.
La situación coincide con los resultados de la encuesta “La población salvadoreña opina sobre el año 2025”, elaborada por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
Según el estudio, 9 de cada 10 personas consideran que el costo de la vida aumentó o se mantiene igual durante 2025.
La encuesta también revela que los alimentos representan actualmente el principal gasto familiar con un 44%, seguido por servicios básicos con 26.4% y medicamentos con 10.2%.
Además del incremento en alimentos, algunas personas denunciaron aumentos en alquileres, servicios básicos y medicinas.
“Ahora hasta enfermarse es un lujo”, expresó una de las personas consultadas, al referirse al costo de consultas médicas, tratamientos y medicamentos.
Datos del Banco Central de Reserva (BCR) reflejan que la canasta básica alimentaria urbana pasó de $245.89 en marzo de 2025 a $254.64 en marzo de 2026, un aumento de $8.75.
En la zona rural, la canasta básica pasó de $178.12 a $185.45 en el mismo período, reflejando un incremento de $7.33.
Las personas consultadas consideran que el deterioro económico afecta principalmente a trabajadores informales y sectores vulnerables, quienes aseguran que cada día deben hacer mayores sacrificios para sostener a sus familias.